
Con cada paso que doy, mi corazón late más aprisa. Corro, pero no llego a ningún sitio…
Una voz… Una voz, me habla aquí dentro. Suena como alguien que me conoce, pero no logro diferenciarla. Son muchas voces al mismo tiempo. A lo lejos… Alguien grita mi nombre.
Pide auxilio.
Miedo, siento miedo. Sé que hay alguien ahí, aunque no pueda verlo. Alguién camina detrás mío, pero no tomo la determinación de darme vuelta. No me puedo dar vuelta, solo sigo corriendo. Mi nombre se oye más fuerte, no importa cuanto corra, nunca llego a ayudarme.
Perdida, perseguida, penetrada, asustada, frustrada, shockeada. Lo sé, estás ahí, aunque no pueda verte, te oigo dentro mío. Seguís ahí, aunque todo paso hace tanto tiempo… Te reconosco, me robaste lo único que tenía y me dejaste así… Con las piernas ensangrentadas y los sueños rotos. Y no importa cuanto trate de mantenerme a flote, las lágrimas siguen saliendo de mis ojos. Un pensamiento constante, con la fuerza de un titán tu mirada quiebra mi espalda.
Caigo de rodillas, abro mis ojos… Una puerta frente a mí. Con una ventana.
Me levanto, trato de abrirla. esta trabada. Grito en silencio, tengo la garganta desgarrada..
Me veo. Me grito. Y finalmente despierto.
0 internos .:
Publicar un comentario en la entrada