Sarah y Julián vivían cruzando la calle.
Sarah era maestra de grado
Julián era doctor.
Sarah y Julián vivían en una casa grande.
Sarah tenía un perro
Julián quería dos.
Sarah y Julián se amaban mucho.
Sarah era inteligente y graciosa.
Julián era amable y protector.
Sarah y Julián eran muy felices.
Pero un dia en Sarah algo cambió,
ya no hacia más bromas,
y en su cara solo reinaba el dolor.
Sarah y Julián comenzaron a pelear todo el tiempo.
Julián un dia mucho mucho se enojó
Sarah grito con todas sus fuerzas
pero nadie, nadie la escucho.
Sarah cayó llorando al piso.
De color carmín el suelo se tiñó.
Julián en llanto se quebró,
habia terminado con su gran amor.
Sarah tomó su último aliento
y sus palabras finales ella recitó
“No me voy a ir sola”
y con un cuchillo en el pecho de Julian lo selló.
La camisa blanca de rojo manchó,
en su último aliento la mano de sarah tomó.
Y asi su historia terminó.
La policia vino con dos coches y una ambulancia,
el cuerpo de ninguno resucitó.
A mí me encontraron en el armario mirandolos,
casi sin aliento, mi peluche enmudeció.
Una señora amable tomo mi mano,
y a una casa extraña con muchos niños me llevó.
Dias mas tardes un señor con bigote y gorra llegó
a preguntarme “¿Qué fué lo que pasó?”
y lo unico que recuerdo de esa noche
es que mami quería un perro, y papi dos.
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